Cada vez más gente le pide a ChatGPT una recomendación en vez de buscarla en Google: «¿qué veterinario me recomiendas cerca de Gràcia?», «heladerías artesanales en el Born», «¿quién instala aire acondicionado en Barcelona con buenas opiniones?». La IA contesta con cuatro o cinco nombres. Si el tuyo no está, ese cliente no llega a saber que existes.
Esta guía te enseña a comprobarlo tú mismo, qué vas a ver cuando lo hagas, y qué hacer con ello. Los datos que salen son de mediciones reales de 7GEO en tres negocios de Barcelona (una clínica veterinaria, una heladería y un instalador de climatización) entre julio y septiembre de 2026: 441 respuestas de ChatGPT, Gemini, Perplexity y los resúmenes con IA de Google a preguntas sin marca, es decir, preguntas en las que no se nombra al negocio.
Cómo comprobarlo en cinco minutos
1. Pregunta como un cliente, no como el dueño. Nadie escribe el nombre de tu negocio en ChatGPT para decidir si va. Escribe lo que escribiría alguien que aún no te conoce: tu categoría y tu zona, en lenguaje normal. Tres preguntas que funcionan bien para casi cualquier negocio local:
- «¿Cuál es la mejor [clínica dental] en [Sant Andreu]?»
- «Dame 3 recomendaciones de [heladería artesanal] en [Barcelona]»
- «Necesito [un fontanero] cerca de [Plaza del Sol], ¿alguna recomendación?»
Cambia lo que va entre corchetes. Añade una o dos con lo que te diferencia: «veterinario para gatos», «helados sin gluten», «mantenimiento de calderas».
2. Pregunta en las cuatro IAs, no solo en ChatGPT. ChatGPT, Gemini, Perplexity y Google (haz la búsqueda normal y mira si arriba sale un resumen generado por IA). Responden distinto porque leen fuentes distintas. En nuestras mediciones, con las mismas preguntas:
3. Repite cada pregunta tres veces, en conversaciones nuevas. Esto es lo que casi nadie hace y es lo que más importa; lo explicamos en el punto siguiente.
4. Apunta, para cada respuesta: si sales, en qué posición, y quién sale cuando tú no. Con 4 preguntas × 4 IAs × 3 repeticiones tienes 48 respuestas: suficiente para saber dónde estás.
Por qué preguntar una vez no sirve
Una IA no tiene una lista fija de «los mejores veterinarios de Gràcia». Cada vez que le preguntas, redacta una respuesta nueva, y la respuesta cambia. Con las mismas palabras, en la misma IA, el mismo día.
El dato
Repetimos cada pregunta tres o más veces. De los 27 casos en que el negocio salía en alguna de las repeticiones, en 13 no salía en todas: casi la mitad de las veces que un negocio «aparece», aparece a ratos.
Si preguntas una vez y sales, puede que la próxima no; si preguntas una vez y no sales, puede que la próxima sí.
Por eso lo útil no es «¿salgo?» sino «¿en cuántas respuestas de cuántas?». Un negocio que sale en 8 de 12 respuestas está en otra situación que uno que sale en 2 de 12, aunque los dos «salgan en ChatGPT».
Qué vas a ver
Hay cuatro o cinco sillas. Cada respuesta nombra de media entre 4 y 5 negocios (4,9 en veterinarias, 4,5 en heladerías, 4,0 en climatización). No es como Google, donde siempre hay una segunda página. O estás entre esos cuatro o cinco, o no estás.
Cuando salían, muchas veces salían primero. En nuestras mediciones, cuando el negocio aparecía, iba en primera posición el 45 % de las veces (80 de 176). Las IAs no ordenan como Google: suelen poner primero el nombre del que tienen más información, y a partir de ahí rellenan.
En el barrio se sale mucho más que en la ciudad. Con las mismas IAs y la misma semana, los tres negocios salían en el 58 % de las preguntas que decían el barrio y en el 30 % de las que decían la ciudad. Es de tres negocios, no una garantía para el tuyo, pero es la comprobación que conviene hacer primero: lo contamos en por qué la IA te recomienda en tu barrio y no en tu ciudad.
Suelen salir siempre los mismos. En cada sector hay dos o tres nombres que la IA repite sin parar. En las respuestas sobre heladerías del Born, Gocce di Latte salía en 85 de 172; en veterinarias de Gràcia, Gràcia Veterinaris en 49 de 162. Son los negocios sobre los que más se ha escrito en internet, no necesariamente los mejores. Apúntalos: son con quienes compites por esas cuatro sillas.
Un caso real
Si tu nombre es ambiguo, la IA hablará de otra cosa. La heladería La Palau lleva décadas en el Born. De seis veces que preguntamos «¿La Palau es bueno? Opiniones», en cinco la IA respondió sobre el Palau de la Música o sobre las islas Palaos, en el Pacífico. Si tu nombre es una palabra corriente, un lugar, o se parece a algo más famoso, cuenta con ello: la IA no sabe que preguntas por ti, y la gente que ya te conoce y quiere mirar opiniones tampoco te encontrará.
El resumen de Google no siempre aparece. En 13 de 66 búsquedas, Google no mostró resumen con IA para esa pregunta. Depende de la pregunta y del día. Cuando aparece, ocupa toda la pantalla del móvil, así que cuenta igual.
De dónde saca la IA los nombres
Perplexity y el resumen de Google dicen qué páginas han leído para responder, y eso es la pista más útil de toda esta guía.
- Directorios y guías del sector: heladeriabarcelona.com (134 citas), gelatomaps.com (77), Tripadvisor (89), Time Out (39), Mammaproof (30).
- La web del propio negocio: la de la clínica veterinaria apareció 33 veces, y la del instalador de climatización, otras 33. Cuando la IA nombra a un negocio, muchas veces es porque ha leído su web.
- Prensa y guías generales: El País, Time Out, blogs de barrio.
- Instagram, Facebook, YouTube y TikTok en el resumen de Google, que los cita bastante más que las otras IAs.
Y sobre todo, aunque no se cite como tal: la ficha de Google (Google Business Profile). Es lo primero que consultan Gemini y el resumen de Google, y de donde salen la categoría, el horario, las reseñas y la dirección con las que la IA decide si encajas en la pregunta.
La conclusión
Fíjate en lo que no está: tus anuncios, tus posts en redes que nadie enlaza, tu «SEO». La IA recomienda lo que encuentra escrito en sitios que le parecen fiables.
Qué hacer si no apareces
Por orden de lo que más mueve la aguja, según lo que vemos en las mediciones:
1. Arregla la ficha de Google. Categoría principal exacta (no «tienda», sino «heladería»; no «empresa», sino «empresa de climatización»), categorías secundarias para lo que también haces, horario al día, fotos, y descripción que diga en una frase qué haces y dónde. Es la fuente número uno y suele estar a medio rellenar.
2. Comprueba que las IAs pueden leer tu web. Los rastreadores de las IAs (GPTBot de OpenAI, PerplexityBot, Google-Extended) tienen que poder entrar. Muchas webs los bloquean sin saberlo, porque el gestor de la web o un plugin de seguridad los para «por si acaso». Mira tu archivo robots.txt (está en tudominio.com/robots.txt) y si ves Disallow: / junto a alguno de esos nombres, ahí tienes el problema. O más rápido: pega tu web aquí y te lo decimos bot por bot, gratis. Una web que la IA no puede leer es una web que no existe para ella.
3. Di en tu web lo que haces y dónde, en texto normal. La IA lee texto, no imágenes ni diseño. Si tu web es una foto grande con un teléfono, no tiene nada que leer. Una página que diga «Clínica veterinaria en Gràcia, Barcelona. Consulta general, cirugía, urgencias. Especialistas en gatos» le da a la IA exactamente lo que necesita para encajarte en «veterinario para gatos en Gràcia».
4. Estar donde la IA lee. Busca en Perplexity tu categoría y tu ciudad, mira qué directorios y guías cita, y consigue estar en ellos. Para una heladería en Barcelona eso es heladeriabarcelona.com y Gelato Maps antes que cualquier otra cosa. Para cada sector son sitios distintos, y son pocos: cuatro o cinco por sector y ciudad.
El truco
Perplexity enseña sus fuentes con un número entre corchetes al final de cada frase. Haz tu pregunta, pulsa en las fuentes, y tienes la lista de sitios donde tu sector se decide. Es la investigación de mercado más barata que vas a hacer.
5. Reseñas con texto. Las IAs leen las reseñas para saber en qué eres bueno. Una reseña de cinco estrellas sin texto no le dice nada; una que dice «me atendieron un domingo por la noche con el gato» es lo que hace que salgas en «urgencias veterinarias 24 horas». Pide a los clientes que cuenten qué les hiciste, no solo que puntúen.
6. Si tu nombre es ambiguo, acompáñalo siempre. No puedes cambiar de nombre, pero sí escribir «La Palau, heladería del Born» en todas partes: en la ficha, en la web, en los directorios. La IA aprende a asociar el nombre con lo que eres si lo ve escrito así muchas veces.
7. Sal en prensa y guías locales. Un artículo de Time Out, del blog del barrio o de un periódico local pesa mucho porque la IA se fía de esas fuentes. No hace falta una campaña: una guía de «las mejores heladerías del Born» que te incluya vale más que cien posts en Instagram.
Lo que no funciona
- Pedirle a ChatGPT que te incluya. No hay dónde. Lo que dice sale de lo que hay publicado.
- Meter palabras clave. La IA no cuenta palabras; entiende texto. Escribe para personas.
- Confundir esto con el SEO de siempre. Se parecen, pero no se mide igual ni se optimiza lo mismo: lo explicamos en qué es GEO.
- Una «puntuación de visibilidad en IA». Un «72 sobre 100» no significa nada: nadie sabe cuántas preguntas hay ni cómo se ponderan. Lo que tiene sentido es «en cuántas respuestas de cuántas», por IA y por pregunta.
- Tener prisa. Perplexity y Google reflejan cambios en semanas; ChatGPT y Gemini mezclan lo que buscan con lo que aprendieron al entrenarse, y eso cambia con cada versión. Mide, cambia cosas, y vuelve a medir al mes.
Cómo seguirlo en el tiempo
Hacer esto a mano una vez lleva media hora y te dice dónde estás hoy. El problema es la segunda vez, y la tercera: para saber si lo que has cambiado sirve de algo tienes que repetir las mismas preguntas, en las mismas IAs, varias veces, cada pocas semanas, y apuntarlo todo.
Eso es lo que hace 7GEO: preguntar lo que preguntarían tus clientes, en las cuatro IAs, varias veces, y enseñarte en un informe en cuántas respuestas sales, quién sale cuando tú no, si tu web deja pasar a los rastreadores y en qué directorios no estás. Aquí hay un informe real, el de la clínica veterinaria de esta guía, publicado con su permiso.