Un cliente que busca veterinario ya no escribe «veterinario Gràcia» en Google: le pregunta a ChatGPT «¿qué veterinario me recomiendas para un gato mayor por aquí?» y recibe cuatro nombres. Si el tuyo no está, ese cliente no llega a saber que existes.
Esta página cuenta lo que 7GEO midió en veterinaria entre el 23 de julio y el 8 de septiembre de 2026: 162 respuestas de ChatGPT, Gemini, Perplexity y los resúmenes con IA de Google sobre una clínica veterinaria de Barcelona, a preguntas en las que no se nombraba la clínica. La metodología entera está en los datos de 7GEO.
Lo que 7GEO midió en veterinaria
De esas 162 respuestas, la IA nombró a la clínica en 63, el 39 %. Y cuando la nombraba, la ponía primera más de la mitad de las veces: 35 de esas 63 menciones.
Es una clínica, no el sector: este 39 % no dice qué porcentaje saca cualquier veterinario, dice cómo de duro es el corte (cuatro o cinco sillas por respuesta) y cómo pesa el motor y la pregunta. Esa forma del problema es lo que se puede reutilizar; el porcentaje exacto, no.
| Motor | Nombra a la clínica | De |
|---|---|---|
| Perplexity | 43 % | 23 de 54 |
| Gemini | 41 % | 22 de 54 |
| Google AI Overviews | 41 % | 9 de 22 |
| ChatGPT | 28 % | 9 de 32 |
La diferencia entre motores es real y hay que tenerla en cuenta antes de sacar conclusiones de una prueba casera: preguntarle solo a ChatGPT, que es lo que hace casi todo el mundo, da la foto más pesimista de las cuatro.
Tu barrio es donde se gana
La misma clínica, las mismas semanas, según lo que dijera la pregunta:
| Pregunta | Nombra a la clínica |
|---|---|
| Dice la ciudad («veterinarios en Barcelona») | 15 % (13 de 85) |
| Dice el barrio («veterinario en Gràcia») | 65 % (50 de 77) |
La media de las dos, 39 %, no describe ninguna de las dos situaciones. En las dos preguntas más duras de todas —«¿qué clínicas veterinarias me recomiendas en Barcelona?» y su variante— la clínica apareció 1 vez de 41, que es lo esperable en una ciudad con cientos de veterinarios y cuatro sillas por respuesta.
Para un veterinario esto es una buena noticia: casi todos tus clientes vienen de al lado, y el barrio es justo donde la IA te nombra. Lo desarrolla la guía sobre por qué la IA te recomienda en tu barrio y no en tu ciudad.
Con cuántas clínicas compites de verdad
En esas 162 respuestas, 7GEO contó 166 clínicas distintas nombradas. Pero el reparto no es plano:
- 93 de esas 166 aparecieron una sola vez en todo el periodo. Salieron una tarde y no volvieron.
- Los tres nombres más repetidos se llevaron el 20 % de todas las apariciones.
- Cada respuesta nombra 4,9 clínicas de media.
Eso es lo que hay detrás de la sensación de «siempre salen los mismos»: hay un grupo pequeño de clínicas sobre las que se ha escrito mucho en internet, que la IA repite, y una cola larguísima de clínicas que asoman una vez. Pasar de la cola al grupo pequeño es el trabajo, y no va de tu web.
Qué lee la IA antes de recomendar una clínica
De las 162 respuestas, 108 traían la lista de páginas consultadas. Lo que aparece en ellas, por tipo:
1. Las webs de otras clínicas. Cinco de los trece sitios más leídos eran webs de clínicas veterinarias de la zona. La IA se informa leyendo a tu competencia: si su web explica en texto los servicios, los horarios y las urgencias y la tuya no, la IA sabe de ellos lo que no sabe de ti.
2. Directorios veterinarios. Los que más leyó: clinicaveterinaria.es (43 respuestas), clinicasveterinarias.one (26), mundoclinicas.es (22) y paginasamarillas.es (18). Son de alcance nacional, así que valen para una clínica de cualquier ciudad, y casi nadie de tu competencia está en todos.
3. Sitios de mascotas que no son directorios. Una aseguradora de mascotas con listas de «mejores clínicas» (musky.es) apareció en 28 respuestas, y la sección de mascotas de un periódico (expertoanimal.elperiodico.com) en 25. No los pensarías, y la IA los lee más que a muchos directorios.
4. Guías locales. La guía de un barrio de Barcelona apareció en 21 respuestas sobre veterinarios, y un blog del tipo «las 7 mejores empresas de la ciudad» en otras 21. Una guía de barrio con cuatro páginas pesa más de lo que parece cuando la pregunta lleva el barrio dentro.
La lista completa, con cifras por sector, está en la guía sobre dónde busca la IA.
Lo que esto no dice
7GEO sabe que la IA leyó esas páginas. No sabe que darte de alta en ellas haga que te recomiende: es la hipótesis razonable y es comprobable midiendo antes y después.
Qué hacer, por orden
1. Comprueba que las IAs pueden leer tu web. Es lo más tonto y lo más frecuente: un robots.txt que bloquea a GPTBot o a PerplexityBot te deja fuera de todas las listas. Se mira aquí, en dos segundos.
2. Escribe tu barrio y tus servicios en texto. No en el mapa incrustado ni en una imagen: en las palabras de la portada y de cada página. «Clínica veterinaria en Gràcia, urgencias, felina, ecografía» es lo que la IA puede leer y repetir. Si tu web dice «en el corazón de Barcelona», para la IA no estás en ningún barrio. Puedes ver qué entiende una IA al leer tu portada con esta herramienta.
3. Date de alta en los directorios veterinarios de arriba. Nombre, dirección, teléfono, horario y categoría exactamente iguales que en tu ficha de Google: la IA cruza fuentes y la inconsistencia le hace dudar.
4. Entra en una guía de tu barrio. El blog del barrio, la revista vecinal, la asociación de comerciantes. Cuestan un correo y pesan mucho en las preguntas de barrio, que son las que te dan clientes.
5. Pide reseñas con texto. No solo estrellas: reseñas donde se lea qué se hizo y a qué animal («urgencia un domingo», «gato mayor», «adiestramiento»). Es de donde la IA saca las frases con las que te describe.
6. Mide antes y después. Haz tres preguntas como las de arriba en las cuatro IAs, tres veces cada una, apunta en cuántas sales, haz los cambios y repite al mes. Si no se mueve, no te lo inventes. La guía cómo saber si tu negocio aparece en ChatGPT lo explica paso a paso.